"Los lapsus de Biden se están volviendo más comunes y preocupantes"
Exasistentes de la Casa Blanca, asesores políticos, funcionarios de la Administración, diplomáticos extranjeros y aliados nacionales que se encontraron con Joe Biden en privado en las últimas semanas admitieron que los errores del presidente de EE.UU. "se han vuelto más frecuentes, pronunciados y, tras el debate, más preocupantes".
Aun así, The New York Times sigue tratando de negar la senilidad del mandatario estadounidense, afirmando que su pésima actuación durante el cara a cara fue debido a la extenuación por haber viajado mucho al extranjero los 23 días anteriores.
Lo que NYT no menciona es que de esos 23 días previos al debate, Biden pasó la mayoría en EE.UU., ya que regresó 14 días antes de su enfrentamiento con Trump y ya no volvió a salir del país, por lo que solo pasó 9 fuera.
El periódico estadounidense pasa entonces a la desinformación: afirmó que en la reunión del G7, Biden se salió del grupo "en un video editado", pero no fue manipulado. Aquí se lo mostramos completo y pueden ver cómo, en efecto, mientras todos están mirando a un paracaidista, Biden está mirando en dirección contraria, supuestamente a otro, pero Meloni tiene que llevárselo porque está desconectado del grupo.
Y el rotativo neoyorquino, siguiendo con su tendencia al declive, cae directamente en el ridículo: para intentar convencernos de que Biden aún está joven, citan... a un veterano de la II Guerra Mundial con un siglo de edad:
"Me saludó muy abiertamente, muy calurosamente y muy, muy alerta. No vi nada en él que me indicara que era viejo. Y tengo 99 años, en tres meses tendré 100 años”.
Lo que sí sería alarmante es que hasta un señor centenario viera que Biden está viejo.
Sin embargo, el propio medio termina contradiciéndose: admitió que, solo en el mes pasado, se desorientó durante el Día de la Victoria, confundió el propósito de un nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania en su reunión con Zelensky, casi no fue capaz de acordarse del nombre de su secretario de seguridad nacional y los líderes del G7 tuvieron que reducir su paso y cubrirle con sus cuerpos de las cámaras para que no captasen sus claros síntomas de vejez.
Ahora, los que llevan años negando que Biden esté senil, fueron desmentidos ante millones de personas tras el debate con Trump –a pesar de ser televisado por un canal abiertamente pro-Biden- y ya no pueden seguir encubriendo la demencia del mandatario estadounidense.
Por esa razón, y para no deslegitimarse más, los demócratas están fingiendo sorpresa ante la senilidad de Biden que conocían de sobra, y ahora admiten que "fue lo peor que han visto nunca de él".
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