Desde
el inicio de la Segunda guerra Mundial el gobierno de Franklin Roosvelt
empezó un nuevo negocio para “ayudar” a sus aliados con Armas y no con
botas
en el teatro de guerra, el peor trato fue para la URSS en donde se le
daba puro equipo obsoleto e incluso Stalin se quejó de los aviones a los
cuales a Inglaterra se les daba los más nuevos, esto fue un gran
negocio ya que el New Deal de FDR no servía y la
industria gringa seguía estancada.
Pero
el apoyo no solamente iba a los aliados, sino también a los Nazis en
donde IG Farben (el que producía el mortal gas Zyklon B usados en los
campos de
concentración) tenía una gran participación en Standard Oil de
Rockefeller y gracias a esto obtenía 13,000 toneladas de Petróleo de las
reservas de la empresa en Venezuela
Otro
empresario que le daba todo tipo de insumos para su industria
automotriz esa Henry Ford, desde tugsteno, caucho y otros insumos,
aunque el fondo de
los negocios siguen siendo secretos es de destacar como mantuvieron
vivo al Reich hasta la caída.
De
la deuda que quedo para la URSS por la “ayuda” al final fue recalculada
ya que Stalin hizo ver a Estados Unidos que estaba pagando de mas,
pasaron los
años hasta llegar a 1990 en donde la Deuda terminaría de ser pagada en
2030 a un costo de $674 millones de dólares, en parte siendo el acreedor
USA y el Club de Paris, en agosto de 2006 toda la deuda fue saldada por
Rusia.
El
historia Ruso Nikolay Voznesensky incluso compara lo caro que fue la
ayuda de los Aliados en donde de todo lo producido por la URSS durante
la Guerra,
Occidente solo ayudo con el 4%, y esto fue pagado a precio de Oro, y
literal por envíos de lingotes de oro cada mes, y esta teoría es apoyada
por estudiosos y militares de Estados Unidos como Raymond Goldsmith,
George Herring, y Robert H. Jones destacando
que la ayuda equivalía a 1/10 de lo que se produjo en la URSS durante
la guerra, incluso ellos tachan este acto te ayudo pero págame fue visto
como un acto de egoísmo y de querer sacar provecho de las necesidades
de los demás, algo como Business is Business…
incluso el historiador gringo Turkel con su libro “the good war”
recalca con un cinismo como Estados Unidos fue el único que saco un
beneficio de esa guerra y salió como la potencia más poderosa, y que
para Estados Unidos fue un gran momento “hell of a good
time”.
Las millones de muertes no importaron, solamente el negocio y afianzar al Imperio gringo en el dominante.